Bitácora semana 2

 Bitácora de clase


Empezó la clase y primero leímos la bitácora de mi compañero Conde con la técnica del popcorn, que consiste en que un estudiante lee y, al terminar un párrafo, dice popcorn para elegir a otro compañero que continúe con la lectura. La bitácora de Conde me pareció muy interesante y, mientras avanzábamos, noté que el profe resaltaba algunas palabras y varios renglones de su trabajo. Ese gesto evidenciaba la importancia del detalle, la precisión y el cuidado formal en la escritura.


Al terminar la lectura, el profe nos explicó el concepto de cultura del registro, relacionándolo con la gestión de la información y, posteriormente, con la gestión del conocimiento. No se trata solo de registrar lo que ocurre, sino de organizarlo, interpretarlo y transformarlo en aprendizaje significativo. A partir de la bitácora de Conde, el profe nos dio varios tips para mejorar nuestras propias bitácoras y elevar su nivel académico.


Tips del profe para mejorar las bitácoras (detalles de fina coquetería)


• En normas APA, cuando la cantidad es menor a diez, el número debe escribirse en letras (dos, tres, etc.), lo que demuestra cuidado formal en la escritura.

• Numerar implica jerarquizar. Si no se desea establecer jerarquía, es preferible utilizar viñetas.

• En APA existen dos niveles principales de títulos: el título va centrado y en negrilla, mientras que el subtítulo va alineado a la izquierda. En Word deben utilizarse los estilos “Título uno” y “Título dos” para que la tabla de contenido se genere automáticamente, algo clave para futuros trabajos de investigación o tesis.

• Todo elemento visual en una investigación se denomina figura o tabla. Si es una imagen o gráfica, se clasifica como figura y debajo debe indicarse “Figura uno” (o el número correspondiente), seguida de una breve descripción y la fuente.

• Los anglicismos o palabras extranjeras deben escribirse en cursiva. No obstante, es recomendable consultar la RAE, ya que algunas palabras en inglés, por su uso frecuente en español, pueden escribirse en redonda.

• Las siglas deben escribirse en versalita, pues las mayúsculas sostenidas pueden resultar visualmente agresivas y romper el ritmo del texto.

• Las referencias bibliográficas deben organizarse en orden alfabético y con sangría francesa, lo que facilita ubicar rápidamente los autores consultados.


Posteriormente, el profe retomó los niveles textuales que debe incluir una bitácora: nivel literal, nivel inferencial, nivel intertextual y A.C.P. (análisis crítico personal). El nivel literal corresponde a todo lo que ocurrió en clase, incluyendo lo que dijo el profe y nuestras emociones. El nivel inferencial implica deducir y concluir a partir de lo observado. El nivel intertextual permite relacionar lo visto en clase con otros autores o asignaturas, fortaleciendo la credibilidad del texto. Finalmente, el análisis crítico personal consiste en cuestionar los temas, buscar contraposiciones y ampliar la mirada, entendiendo que aprender también implica problematizar.


Más adelante, el profe nos mostró la frase de Francis Bacon: “La lectura hace al hombre completo; la conversación lo hace ágil; el escribir lo hace preciso”. A partir de esta cita, explicó que la escritura mejora la memoria, estimula la creatividad, fortalece el pensamiento analítico y aumenta la concentración. Relacionó esta idea con la ley de Kidlin, que sostiene que si un problema puede escribirse con claridad, ya está parcialmente resuelto, pues al estructurarlo se ordena el pensamiento y se reducen ambigüedades. También lo conectó con la catarsis, entendida como la liberación emocional que se produce a través de la escritura.


Para ejemplificarlo, contó la historia de unos niños que se pelearon y fueron puestos a escribir sus versiones de los hechos; mientras redactaban, se iban calmando. La escritura no solo organiza ideas, sino también emociones, lo que refuerza la importancia de la cultura del registro como herramienta académica y personal.


En cuanto a la conversación, explicó que nos hace ágiles mentalmente y fortalece la conexión social. Conversar desarrolla habilidades comunicativas, empatía y comprensión, además de reducir el estrés. En este punto habló del small talk, que consiste en pequeñas conversaciones con personas desconocidas para romper el hielo. Más allá de parecer algo simple, los small talks son una herramienta estratégica en contextos académicos y profesionales, pues facilitan la creación de redes de contacto.


Esta idea se relacionó con el libro Nunca comas solo, de Keith Ferrazzi, donde se plantea que el éxito profesional no depende únicamente del conocimiento técnico, sino también de la capacidad de construir relaciones genuinas. La universidad no es solo un espacio académico, sino también un escenario de vínculos, oportunidades y comunidad. Incluso, quién sabe si de pronto, haciendo este ejercicio de small talk, podamos conocer grandes amigos o incluso una pareja; en fin, uno nunca sabe y la vida da muchas sorpresas. Sería muy irónico que, en un futuro, si Dios quiere y tengo un hijo, me pregunte algún día cómo conocí a su madre o a un gran amigo, y pueda decirle que fue por medio de un experimento social que nos puso a hacer el profe Cobos.


Posteriormente, analizamos la teoría del tercer lugar de Ray Oldenburg, que plantea la importancia de contar con un espacio distinto al hogar (primer lugar) y al trabajo o estudio (segundo lugar). Estos terceros lugares fomentan comunidad, identidad y bienestar. En mi caso, el primer lugar es mi casa; el segundo, la universidad; y el tercer lugar pueden ser las canchas de fútbol o el gimnasio, donde me preparo para la media maratón de Bogotá. Son espacios donde construyo vínculos desde otra faceta personal.


Al preguntarles a mis padres, coincidieron en que su primer lugar es el hogar y el segundo el trabajo, pero su tercer lugar es la finca familiar, ya que la consideran un espacio de descanso, tranquilidad y conexión. Esto demuestra que el tercer lugar no solo es físico, sino también emocional.


Para relacionarlo con el cine, tomé como ejemplo las películas de Spider-Man. El primer lugar de Peter Parker es su hogar con la tía May (y antes con el tío Ben), donde forma sus valores. El segundo lugar es su espacio académico o laboral, como el Daily Bugle o la universidad. El tercer lugar son las calles de Nueva York cuando actúa como Spider-Man. Según Ray Oldenburg, un tercer lugar es un espacio distinto al hogar y al trabajo donde se construye comunidad e interacción social. Como explican Mehta y Bosson en Third Places and the Social Life of Streets, es un lugar de encuentro con amigos, vecinos y desconocidos. En este sentido, la ciudad funciona como el espacio donde Peter construye reconocimiento, pertenencia y vínculo social.


Finalmente, retomamos la netiqueta, entendida como el conjunto de normas de comportamiento en entornos digitales. Entre ellas se encuentran evitar el uso de mayúsculas sostenidas, ya que pueden interpretarse como gritos; utilizar una firma adecuada en los correos electrónicos; y mantener un tono respetuoso. Así como cuidamos la escritura académica y la conversación presencial, también debemos ser conscientes de nuestra comunicación digital.


Conclusión


Para concluir, esta clase permitió comprender cómo organizar un documento de manera adecuada para trabajos de grado u otros proyectos académicos, aplicando normas formales y detalles de presentación que marcan la diferencia. También dejó claro que la universidad no solo se trata de contenidos, sino de vínculos: aprender a conversar, practicar el small talk, identificar nuestro tercer lugar y fortalecer nuestra red de contactos puede ser tan importante como obtener buenas calificaciones.


Además, conceptos como los niveles de textualidad, la catarsis y la ley de Kidlin demuestran que escribir no es únicamente cumplir con una tarea, sino estructurar el pensamiento, gestionar emociones y desarrollar claridad mental. En ese sentido, la clase funcionó como un pequeño tutorial sobre cómo ser más organizado, más comunicativo y más consciente en el proceso universitario y en la vida.


Y al final me queda una pregunta muy simple: ¿qué puede pasar si me animo a empezar más small talks?



Referencias:


Mehta, V., & Bosson, J. K. (2010). Third places and the social life of streets.

     Environment and Behavior, 42(6), 779–805. https://doi.org/10.1177/0013916509344677


Ribas, E. (2024, 9 de noviembre). Reglas de netiqueta «Netiquette»: guía de convivencia digital.

     IEBS Business School. https://www.iebschool.com/hub/reglas-basicas-netiqueta-redes-sociales/


Comentarios

  1. Hola, Miguel Ángel. Soy Carolina Vargas, la monitora de esta asignatura. Estoy leyendo algunos trabajos y comentando de vez en cuando. En esta ocasión es tu turno. Te comparto el feedback de esta entrega: Inicias con una escena de la clase e insinúas la importancia de los detalles a la hora de estudiar o compilar información en investigación social. Explicaste breve y claramente la cultura del registro. Hiciste un listado sobre tips para mejorar las bitácoras, es importante que los implementes a futuro. Diferenciaste apropiadamente entre los niveles textuales -literal, inferencial, intertextual y crítico).Citaste a Bacon, Kidlin, Ferrazzi y Oldenburg, narrando de modo cronológico los sucesos de la clase mienteas los reinterpretas. Es cómica tu frase de "si Dios quiere y tengo un hijo y me pregunte cómo conocí a su madre", porque estás proyectando algo simple de una clase con un posible futuro.Me gusta que hayas analizado la teoría del tercer lugar con películas y series. Me hubiera gustado que añadieras recursos gráficos a tu texto, pero en términos generales está muy bien logrado. Destaco que incorporaste conclusión, preguntas y referencias bibliográficas, aunque suene loco no todo el mundo lo hace. ¡Espero que mantengas el entusiasmo y subas el nivel de tus bitácoras hasta llegar al nivel crítico!

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Bitácora semana 6.

Bitácora semana 4: Etnografía y Avatar.